Abolición de la exclavitud

Sobre el tema de la esclavitud existe una amplia historiografía producida por historiadores mexicanos y extranjeros, quienes analizan el ejercicio de esta práctica desde el siglo XVI hasta la expedición del bando del 6 de diciembre de 1810 donde se declaró su abolición, dando a entender que a partir de entonces ya no hubo esclavos en México. Como Hidalgo y los demás líderes insurgentes nunca tuvieron un control sobre todo el territorio novohispano ni su autoridad fue reconocida, los bandos que expidieron al respecto no fueron acatados por todos los dueños de esclavos. En el México independiente, durante los gobiernos de Victoria y Guerrero, volvieron a expedirse decretos de abolición, pero indemnizando a los dueños para no afectar el derecho de la propiedad; posteriormente, el Ejecutivo volvió a suprimirla, lo que indica que este asunto se prolongó en el siglo XIX. Para erradicar esta práctica fue necesario consignar su abolición en las Constituciones federalistas y centralistas, incluso, en la de 1917.
La abolición no fue el resultado directo de la lucha de los esclavos contra los amos, sino más bien de sectores y partidos políticos interesados en aprovechar la esclavitud como bandera y ganar la simpatía popular.
Ya desde las primeras rebeliones, fueron usados para los fines liberadores, pero es en la última rebelión cuando el Generalísimo Francisco de Miranda, los llama a formar fila en su ejército patriota ofreciéndoles la libertad.
Una de las primeras proclamas de la Junta Suprema de la Primera República en 1810, fue la de prohibir el comercio de esclavos negros.
Simón Bolívar, Mantuano y propietario de haciendas y esclavos, solo formar parte de la Junta Suprema, libera a los suyos. Luego cuando llega a Carúpano, el 2 de junio de 1816 en la Segunda Expedición de los Cayos, decreta «la libertad absoluta de los esclavos que han gemido bajo el yugo español en los tres siglos pasados».
El 6 de julio de ese mismo año de 1816, al desembarcar en Ocumare de la Costa dicta una Proclama en que dice, al referirse a los esclavos: «Esta porción desgraciada de nuestros hermanos que han gemido bajo las miserias de la esclavitud, ya es libre. La naturaleza, la justicia y la política piden la emancipación de los esclavos: de aquí en adelante sólo habrá en Venezuela una clase de hombres, todos serán ciudadanos».
Pero debieron pasar muchos años, hasta que el 24 de Marzo de 1854 el Presidente José Gregorio Monagas, decretó la definitiva abolición de la esclavitud. Con este decreto «Queda abolida para siempre la esclavitud en Venezuela». Se sumaron 40.000, ciudadanos a la Nación.
Este documento fue emitido por el cura don Miguel Hidalgo y Costilla, con el apoyo de Ignacio López Rayón, cuando ostentaba el primero, el cargo de Generalísimo de América del Ejército Insurgente, el 6 de diciembre de 1810, en la plaza de Guadalajara, Jalisco., en plena guerra de independencia mexicana. Esto significó un gran avance en el respeto a los derechos fundamentales del hombre en América pero principalmente en México. 
La importancia de este documento, es amplia y de gran impacto en todo el mundo, ya que México fue de las primeras naciones que abolió la esclavitud, en todo su territorio; el decreto de referencia inició una tradición, que los mexicanos hemos respetado a lo largo de los últimos 200 años. Prueba de esto, fue que la Constitución de 1917, que rige actualmente a la nación mexicana, en su primer artículo, relativo a las garantías individuales, prohíbe de manera terminante, la esclavitud en México, y quien llegue a pisar territorio nacional, siendo esclavo, por ese simple hecho recupera su libertad, lo que le es garantizado por el Estado.
México, a lo largo de 200 años, ha luchado en sus aspiraciones por alcanzar, no sólo la abolición de la esclavitud, sino por consolidar la libertad, como uno de los derechos fundamentales del hombre.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Princios éticos y valores